31/05/2012
El Caja Laboral ha perdido la oportunidad de colarse en la Final del Play Off de la Liga Endesa. Los de Ivanovic han caído 66-76 en el Buesa Arena ante el Real Madrid pese a empezar por delante en el marcador, con una diferencia de hasta 11 puntos, y dominando en casi todos los aspectos del juego excepto el rebote. Los rechaces baskonistas, sobre todo los ofensivos, han estado muy por debajo de los blancos (26 por 36). Los de Pablo Laso han sabido remontar el partido en el tercer cuarto gracias a una lluvia de triples comandada por Sergio Rodríguez y Novica Velickovic. Los locales se han venido abajo tras una excepcional primera mitad y han cedido la victoria a su rival, extremadamente acertado desde el exterior. Mención especial para el público del Buesa Arena, animando a su equipo sin parar hasta el final y dándolo todo durante el vital choque. Las Semifinales por el título se alargan hasta el quinto partido que se jugará el sábado en el Palacio de los Deportes (20.45 horas). Si el Baskonia quiere meterse en su octava Final de la Liga Endesa deberá robar otro triunfo en la cancha del Real Madrid.
CRÓNICA
Bastante más inspirados que en el último encuentro, ambos conjuntos se mostraron acertados de cara al aro ya en sus primeras opciones, destacando además que los puntos se repartieron entre varios jugadores. Habían transcurrido sólo cuatro minutos (10-8), cuando el técnico baskonista comenzó ya a mover el banquillo, sentando a Teletovic y saltando al parqué Milko Bjelica. El Caja Laboral llevaba la iniciativa pero ninguno de los dos equipos parecía dispuesto a perder el control. Sin embargo, Maciej Lampe comenzó a mostrarse muy. Un triple suyo abría un parcial de 6-0 que otorgaba al Caja Laboral su máxima ventaja a un minuto para el final del primer cuarto (24-16). Nikola Mirotic conseguía la última canasta del periodo, dejando la diferencia algo más ajustada (26-21).
La efectividad en el ataque baskonista, tanto dentro como fuera de la pintura, no amedrentaba a los blancos, que iban alternando defensa en zona e individual, intentando de este modo sacar provecho de su juego en contraataque. Aún así, la ventaja se mantenía del lado del Caja Laboral que se apoyaba en las 15.000 gargantas que le animaban desde las gradas del Buesa Arena, para imprimir más fuerza a su defensa y evitar de este modo las penetraciones de su rival. Con 38-29 en el electrónico, Laso volvió a apostar por poner en la cancha a sus dos bases y los resultados llegaban, ya que de ese 38-29 se pasó al 38-35 al final del segundo cuarto.
El arranque del Caja Laboral tras el paso por el vestuario era espectacular. Con Lampe dominador y Pablo Prigioni controlando el ritmo, el equipo baskonista lograba un parcial de salida de 8-0 que colocaba 11 puntos de diferencia en el electrónico (46-35) y obligaba a Pablo Laso a solicitar tiempo muerto. Golpeando poco a poco iba recortando la desventaja para volver a meterse en el partido, aprovechando los errores en el tiro baskonista, que no podía atacar la defensa. Dusko Ivanovic solicitaba un tiempo muerto en el que insistía en la importancia de la paciencia en ataque y la tranquilidad en defensa. Pero Novica Velickovic se encargaba de devolver el empate y de otorgarle a su equipo la primera ventaja después de muchísimos minutos. Para completar la sangría un triple de Sergio Rodríguez, el segundo consecutivo, dejaba al Real Madrid con cinco puntos de ventaja al final del tercer cuarto (52-57).
De nuevo un lanzamiento de Velickovic ampliaba el parcial del Real Madrid en el arranque del periodo definitivo. Los grandes porcentajes de tiro del Caja Laboral en la primera mitad, se hundieron de manera radical en los últimos compases del choque. Los nervios les llevaban a tiros precipitados y a pases imprecisos de los que el Real Madrid sacaba partido alcanzando los 10 puntos de ventaja cuando sólo habían transcurrido dos minutos. Maciej Lampe daba un pequeño susto, tras hacerse daño en un tobillo en una entrada a canasta. Aunque se marchaba al banquillo cojeando de manera evidente, pudo volver a la pista y continuar jugando. Los baskonistas habían perdido por completo la concentración y, sobre todo, el punto de mira. El acierto exterior del equipo blanco se convertía en la clave del partido. Los intentos con fe del Caja Laboral por evitar la derrota resultaban vanos y el Madrid vencía 66-76.