24/06/2009
Igor Rakocevic acudió a la sala de prensa del Buesa Arena para despedirse del baskonismo. Flanqueado por el 'team manager' azulgrana, Félix Fernández, y el relaciones externas, Alfonso Churruca, el escolta serbio repasó sus tres años en el TAU Cerámica. La Liga ACB, la Copa de Madrid, las Supercopas, las 'Final Four', y su decisión de cambiar Vitoria por Estambul. "Quería estar más cerca de mi familia en Belgrado porque en este tiempo apenas he visto a mi padre y a mi hermana, aparte de que es un buen reto profesional", comentó respecto a su fichaje por el Efes Pilsen de Estambul. Y añadió: "De haber seguido en la ACB mi elección hubiera sido el TAU Cerámica, tenía ofertas de otros clubes de España, pero estoy un poco saturado de la competición". Rako incluso habló de ofertas de la NBA, en concreto de Dallas Mavericks, San Antonio Spurs o New York Knicks pero está muy lejos, según sus propias palabras. " Sólo quiero estar más cerca de casa, y en Estambul tengo un vuelo directo cada día a Belgrado".
El contrato firmado por Igor Rakocevic con el Efes Pilsen es por dos años con opción a un tercero. De cualquier forma, el serbio quiso dejar la puerta abierta a un hipotético retorno a Vitoria. "Para mi sería un sueño acabar mi carrera en el TAU después de estos dos años, porque voy a estar en condiciones de jugar al más alto nivel", comentó. "Siempre voy a ser baskonista de corazón porque tengo mucho que agradecer a esta ciudad y a esta afición, además mi hijo Iván, es vasco, ha nacido en Vitoria por eso también quiero volver algún día".
Rakocevic, que llegó a la capital alavesa en 2006, quiso reconocer el apoyo y la labor desarrollada por el TAU Cerámica hacia su persona. "Quiero dar públicamente las gracias a Josean Querejeta y a Alfredo Salazar. Son dos profesionales enormes y muy importantes para la historia del club", alabó. "No creo que el TAU tenga ningún problema para confeccionar su plantilla de cara a la próxima temporada pese a mi baja porque la gente que hay detrás trabaja muy bien". También calificó a Dusko Ivanovic como "uno de los tres mejores entrenadores en Europa, muy correcto fuera de la cancha y muy profesional y trabajador dentro, hace mejores a los jugadores". En cuanto a la afición se refirió a ella como impresionante y confesó sentirse muy querido, "ni en mi país me querían tanto" declaró, refiriéndose en especial a la pancarta colgada en el Buesa que rezaba: "Rako, eres uno de los nuestros". Definitivamente, se marcha uno de los nuestros.